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Dr. ANTONIO NEMESIO
DEONTOLOGÍA Y ÉTICA.
2005-07-10 12:31:55
DEONTOLOGÍA y ÉTICA

Dr. Antonio NEMESIO (*)
Resulta común leer y ó escuchar reflexiones ó conceptos, a veces aislados y muchas de ellas no coincidentes en torno a si la ética es comprensiva de la deontología, o si esta misma deontología, denominada como “la ciencia de los deberes éticos-morales” o “deber ser” es en definitiva la forma objetiva y práctica de la ética; mediante ese supuesto ejercicio de los deberes morales (mores-costumbre) ya específicamente desde la óptica filosófica por medio de la axiologia, precisamente en razón de la naturaleza muy propia de estos.
Porque claramente se desprende que si entendemos por la acepción “ética” como: la forma o modos de ser y comportarse, llegando aun hasta el aspecto etológico; y que ello supone siempre como presupuesto natural, espontaneo ejercicio de los deberes-valores; estos como vía o medios válidos dirigidos a asegurar una normal coexistencia o convivencia sin escollos y en desarrollo tras su fin como personas humanas; comenzaremos a vislumbrar sus rasgos peculiares y muy propios en su valoración subjetiva que nos permitirá un tanto disgregar de algún modo el verdadero alcance de éstos vocablos o expresiones terminológicas. Fundamentalmente basadas en su génesis o nacimiento y elementos que conforman este deber-ser, ético-moral o “deber deontológico”.
Ya en su análisis particular,se observa que este “deber ser” deontologicamente “deber hacer”, nace por imperio de una necesidad sociológica ya que requiere de las pautas, reglas o normas que sin perder su valoración intrínseca pero queridas y aceptadas por todos es decir, asumiendo los caracteres de universalidad y obligatoriedad y así de cumplimiento sin la existencia de fuerza coercitiva alguna que las sostengan, ( aspecto bien diferencial con el deber legal o positivo cuyo cumplimiento se asegura con el poder coercitivo del Estado que lo aplica), se desprende la necesidad de una auténtica concientizacion de estos deberes-valores y de necesario cumplimiento espontáneo un tanto supletorio de ese poder coercitivo del Estado para con los deberes positivos o legales; tremenda preocupación que hoy invade a la sociedad o más precisamente o la comunidad mundial que conformamos.-
Es que la ética no se pregona, no se declama es preciso objetivación, para que deje de ser solamente una expresión de deseo; donde la deontología es el camino para que esa forma se concrete en exteriorización. Es preciso y hay que decirlo, debemos alejarnos de esa declamación, que deambulando por la hipocresía, no resulta más que un mero artilugio evasor de esos deberes. Porque como alguien ya también a dicho la ética reclama conducta general, respeto recíproco, que a su vez conlleva un necesario tratamiento igualitario con y para el otro que es parte de ese todo, “nosotros” que nos comprende a todos. Y frente al que a su vez su integridad total depende del aporte de cada uno; que con responsabilidad e igual compromiso, en una misma dirección, permite se avance hacia el cumplimiento del fin ideal y tantas veces soñado, el bien, la felicidad, que para que pueda calificarse así debe ser total y para todos.-
Vale la pena reiterar, que, si la ética es la forma de comportarse aceptada y querida por todos, como expresión de vida en todas las manifestaciones de esta vida humana; no hay dudas este “todos” y para todos debe considerarse siempre el núcleo central responsable y a su vez común. Lo esencial que no significa negar a estos deberes valor su valoración subjetiva con su pertenencia exclusiva de la persona humana; y subordinados a esa necesidad del conjunto romper ese individualismo genético; quizá con renunciamientos frente a su propio ego; para darlo a pertenecer al conjunto, a la comunidad, a nosotros en su más amplio alcance de todos.-
La ética como se deduce es entonces una textura que se integra con deberes, obligaciones, responsabilidades, que materializados en “deberes hacer” o forma de comportamientos; hacen posible una coexistencia o convivencia sin conflictos en pos de ir ejecutando ese fin común y propio en las personas humanas.-
Es decir que como resultante final debemos entender que: La deontología es la ciencia que se ocupa de los valores éticos-morales; estos por su carácter son subjetivos, como tales pertenecen “solo” y exclusivamente a la persona humana o personas físicas, puede agregarse que resulta obvio las personas jurídicas o ideales, no tienen y así no pueden tener estos deberes y “per se” exteriorizarse; consecuentemente su ética y o comportamiento deontológico; será aquel que le exterioricen o impriman las personas que las representen o dirijan y por ellas actúen. Va de suyo que idéntica situación alcanza a las funciones públicas o privadas, respecto de las personas que las representen. Admitir otro razonamiento, supondría la pérdida de la valoración subjetiva de estos deberes éticos-morales o “deber ser”, como así reconocer a la actividad; quehacer o función independientemente considerada una vida que no tienen, pues éstas sin la participación de la persona humana no tienen manifestaciones de vida, que son las que si poseen esa valoración subjetiva.-
Como interesante conclusión final podemos decir: Que la deontología no es patrimonio de ninguna actividad, quehacer, profesión y o función, sino que por su valoración subjetiva reiteramos es personal, personalisima; sin perjuicio de que haya que reconocer para con las personas en ejercicio de estos deberes, cierta influencia al momento de la exteriorización de esa actividad o función, pero que de todos modos las responsabilidades emergentes pertenecen y son de las personas que por lo ya expresado abunda agregar nuevamente.-
Por todo lo que entonces no encuentra explicación esta especie de confusión para con la expresiones terminológicas señaladas; que seguramente olvidan en sus razonamientos no solamente su vinculación con la persona humana y su rol dentro del género animal que conformamos; y muy especialmente sus caracteres peculiares para lo que entiendo sintéticamente procede el concepto ya expresado por Pitágoras, cuando al referirse a la persona y su pertenencia al genero animal dijo: “El hombre es un animal; pero racional; político y social”, a lo que podría agregarse y tiene un fin llamado a cumplir un fin superior, que como ya se ha dicho es el bien o la felicidad de todos y para todos.-
Resta analizar para otra oportunidad, luego de estas consideraciones expuestas: a) Cual es la forma práctica para llegar a la concientización necesaria de estos valores, b) Es procedente la existencia de Códigos de ética, c) Quien es o puede ser la autoridad de valor que los rija, d) Ese Código de Ética, con arreglo al alcance propio de este vocablo Código, llevará un listado de valores? O se ceñira a un simple listado de transgresiones que desnaturalizan un tanto el concepto de Código, e) cual o cuales serán los medios prácticos en procura de esta concientización de valores, o conciencia deontológica y para todos, que hoy quizá como nunca es principal motivo de una generalizada y profunda preocupación. Que es lo mismo que valorizar la vida humana en su profundidad total, lamentablemente sabiendo de esa superficialidad con la que hoy generosamente se actúa y es tomada.

 
 

 

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